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RECOVACION DEL TESTAMENTO Y LA AFECTACION DE LA LEGITIMA

La intención y la nulidad del testamento y la afectación de la legítima.

 

“El testador expresará oralmente o por escrito su última voluntad al Notario. Redactado por éste el testamento con arreglo a ella y con expresión del lugar, año, mes, día y hora de su otorgamiento y advertido el testador del derecho que tiene a leerlo por sí, lo leerá el Notario en alta voz para que el testador manifieste si está conforme con su voluntad. Si lo estuviere, será firmado en el acto por el testador que pueda hacerlo y, en su caso, por los testigos y demás personas que deban concurrir”.

 

El testamento, es un documento que concentra la última voluntad de una persona, el testador puede disponer de sus bienes a título de herencia o de legado.

 

¿Qué pasa si al momento de redactar el testamento, el testador no deja clara y de manera inteligible su voluntad?

En la duda, aunque el testador no haya usado materialmente la palabra heredero, si su voluntad está clara acerca de este concepto, valdrá la disposición como hecha a título universal o de herencia.

El testamento es un acto personalísimo o intuite personae por lo que no podrá otorgarse cualidad a otra persona para su otorgamiento, en virtud de que el mismo recoge el acto de última voluntad de la persona, sin embargo, mientras el testador sigue con vida, puede decidir revocar dicho poder, siempre y cuando no se afecte la legitima, la cual está recogida en las disposiciones del código civil.

Toda disposición testamentaria deberá entenderse en el sentido literal de sus palabras, a no ser que se verifique sin lugar a dudas y oposiciones que claramente fue otra la voluntad del testador. En caso de duda se observará lo que aparezca más conforme a la intención del testador según el tenor del mismo testamento.

 

¿En qué casos procede la revocación del testamento?

“Todas las disposiciones testamentarias son esencialmente revocables, aunque el testador exprese en el testamento su voluntad o resolución de no revocarlas”.

 

Se tendrán por no puestas las cláusulas derogatorias de las disposiciones futuras, y aquéllas en que ordene el testador que no valga la revocación del testamento, si no la hiciere con ciertas palabras o señales.

El testador no puede prohibir que se impugne el testamento en los casos en que haya nulidad declarada el testamento no puede ser revocado en todo ni en parte, sino con las solemnidades necesarias para testar, es decir en presencia de notario, o los testigos requeridos en caso de las excepciones de la obligatoria presencia del notario en el testamento.

El testamento anterior queda revocado de derecho por el posterior perfecto, si el testador no expresa en éste su voluntad de que aquél subsista en todo o en parte.

Sin embargo, el testamento anterior recobra su fuerza si el testador revoca después el posterior, y declara expresamente ser su voluntad que valga el primero.

se presume revocado el testamento cerrado que aparezca en el domicilio del testador con las cubiertas rotas o con los sellos quebrantados, o borradas, raspadas, o enmendadas las firmas que lo autoricen.

Supuestos de la validez del testamento

Este testamento será, válido cuando se probare haber ocurrido el desperfecto sin voluntad ni conocimiento del testador, o hallándose éste en estado de demencia; pero si aparecieren rota la cubierta o quebrantados los sellos, será necesario probar además la autenticidad del testamento para su validez.

Si el testamento se encontrare en poder de otra persona, se entenderá que el vicio procede de ella y no será aquél válido como no se pruebe su autenticidad, si estuvieren rota la cubierta o quebrantados los sellos; y si una y otros se hallaren íntegros, pero con las firmas borradas, raspadas o enmendadas, será válido el testamento, como no se justifique haber sido entregado el pliego en esta forma por el mismo testado indicaría los supuestos para que opere la revocación

 

Nulidad del testamento

Es nulo el testamento cerrado en cuyo otorgamiento no se hayan observado las formalidades establecidas en la ley; dicha responsabilidad también es solidaria para el  Notario que lo autorice, puesto que será responsable de los daños y perjuicios que sobrevengan, si se probare que la falta procedió de su malicia o de negligencia o ignorancia inexcusables. Será válido, sin embargo, como testamento ológrafo, si todo él estuviere escrito y firmado por el testador y tuviere las demás condiciones propias de este testamento.

 

 

 

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